Después de visitar el desierto de Atacama, hemos cogido una excursión que nos llevará desde San Pedro de Atacama hasta Bolivia, visitando la parte boliviana del desierto, finalizando en el impresionante salar de Uyuni.

La excursión no ha empezado muy bien, ya que nada más coger el bus que nos llevaba hasta la frontera, nos dijeron que Chile había cerrado el paso fronterizo con Bolivia, y que no se sabía cuándo la iban a reabrir (si ese mismo día, el siguiente...). El motivo aparentemente era por prevención debido a una alerta climática sin especificar, que claramente era inexistente porque hacía un sol radiante sin ninguna nube. Por lo visto no es la primera vez que Chile hacía esto, y alguna vez habían mantenido la frontera cerrada hasta 3 días.

Tras estar parados durante unas 4h en medio de la carretera tras una cola de vehículos esperando, finalmente llegaron las buenas noticias de que se iba a abrir y pudimos llegar a la aduana chilena. Allí estuvimos haciendo cola durante bastante rato hasta que finalmente conseguimos cruzar. Luego tocó pasar la frontera boliviana, y a pesar de que también estuvimos un buen rato, no hubo ningún problema.

Tras este incidente, pudimos empezar por fin la aventura por el desierto boliviano. Nada más cruzar la frontera, nos estaba esperando un 4x4, que ha sido nuestro vehículo durante toda la excursión, y que hemos compartido con otras 4 personas (+ el guía/conductor). Nuestros compañeros eran una pareja de australianos, y otra pareja de finlandeses muy majos y con los que nos hemos llevado muy bien. El que no era tan majo era el guía je je... que era bastante sosete y poco proactivo. Además decía que no hablaba inglés y a Noelia le ha tocado ir traduciendo las pocas explicaciones que nos iba dando durante la ruta la resto de los compañeros. La verdad que lo ha hecho fantástico y nuestros acompañantes han quedado encantados con su ayuda 😃

Pero entrando ya en temas  de lo que hemos visto y hecho durante la excursión, la verdad que todo lo que hemos visto nos ha gustado mucho. Es una zona super remota como no habíamos visto nunca antes y con unos paisajes increíbles y super espectaculares!!

El primer día, a pesar del retraso en la frontera, pudimos visitar casi todo lo que estaba previsto, excepto darnos un baño en unas aguas termales. Vimos varias lagunas de colores (blanca, verde y roja), y unos geyseres, que eran columnas de vapor de agua bastante grandes provocados por el contacto del magma de los volcanes colindantes con aguas subterráneas. Estos geyser estaban a casi 5000m de altitud y la verdad que se notaba... Entre el olor a azufre y la altura, mareaba un poco 😵‍💫. Lo mejor del día sin duda fue la laguna roja, una laguna con aguas de tono rosado provocado por unas algas, que estaba llena de mil flamencos y rodeada de montañas bastante altas.

Ese primer día fue el que estuvimos a más altura, llegando casi a los 5.000m, y lo notamos, sobretodo Albert, que a final de día terminó con bastante dolor de cabeza. También contribuyó el hecho de que prácticamente todo el camino fuimos por terreno desértico (arcilla y piedras), sin carreteras ni caminos, por lo que el traqueteo era considerable. Por momentos parecía que estábamos corriendo el Dakar, con varios 4x4 (de otros grupos) circulando a una distancia considerable unos de otros, más o menos por donde querían/podian. Eso sí, al llegar al hostal donde pasamos la primera noche nos prepararon un té de hojas de coca y la verdad que nos sentó bastante bien y al poco estábamos bastante mejor.

Debido a la altitud a la que estábamos, también se notaba en el frío que hacía... De hecho, el primer día nos nevó .. si, si, en pleno desierto y nevando!! 😱 Menos mal que nos habíamos equipado bien, porque en general nos hizo mucho frío y viento.

Al día siguiente ya nos levantamos bastante mejor, y emprendimos de nuevo la marcha. Ese día visitamos varias zonas con formaciones rocosas a lo largo y ancho del altiplano boliviano, a unos 3.800m.

Alguna de las rocas tenían nombre propio debido a que con un poco de imaginación se parecían a determinadas cosas. Así p.e. vimos la copa del mundo de fútbol, el camello, el perro, la ciudad de rocas...

También fuimos a ver el Cañon de la Anaconda, con unas vistas espectaculares del valle. Se llama así, no porque haya serpientes, sino porque la forma wue hace el río recuerda a una ⚕️

Para finalizar fuimos a un monte en el que había muchísimos cactus de dimensiones enormes. Nosotros nunca habíamos visto unos tan grandes y con "troncos" y "ramas" muy gordos. Muchos de ellos eran el doble que nosotros!! 🌵

Este día ya fuimos por caminos que a pesar de no estar asfaltados, en su mayoría eran pan comido para el 4x4 y eso se traducía en muchos menos botes!! 😄

También visitamos un pueblo donde fabricaban unas cervezas artesanales hechas con cactus, quinoa y coca... Probamos un par y la verdad que estaban bastante buenas!! 🍻

Finalmente esa noche la pasamos en un hostal de sal, construido en su mayoría con bloques hechos de sal, ya que por aquí es el material que más abunda. Eso sí, la cama tenía un colchón para dormir 😛

Y por fin el tercer día llegamos al salar de Uyuni, una extensión enorme y plana de sal, de color blanco, como si estuviera completamente nevado, y que una vez dentro parece infinito. Una maravilla visual, muy impresionante.

Salimos del hotel a las 4:30 para poder ver el amanecer en el salar, y poder apreciar el efecto espejo que genera la fina capa de agua que tiene el salar en esta época debido a las lluvias (a partir de Mayo está completamente seco y no se produce este efecto). Es un poco locura porque el cielo se refleja perfectamente en el salar, y parece que tengas el cielo a tus pies, por lo que por momentos no sabes si estás cabeza arriba o abajo. Nos dieron unas botas de agua, ya que había unos 10-15 cms y sin ellas era complicado andar.

Este día fue el que el guía se mostró más participativo, ya que nos hizo algunos videos realmente espectaculares (una pena que nuestra web técnicamente a día de hoy no permita subir videos 🤷🏻)

Luego fuimos a otra zona que estaba completamente seca, y ahí el guía nos estuvo haciendo "fotos con perspectiva" bastante divertidas que se pueden hacer en el salar al ser todo el paisaje tan uniformemente blanco.

Finalmente ya nos fuimos al pueblo de Uyuni donde terminaba la excursión, y ahí fuimos a ver un cementerio de trenes, unas locomotoras viejas y en desuso desde los años 30 en las que se puede subir y hacer un poco el tonto por ahí. Curioso más que nada.

La verdad que todo lo que hemos visto es muy chulo, totalmente remoto y aislado. Nos ha encantado todo, pero lo del salar es un espectáculo visual como pocos (o ningún otro) en el mundo 😯

Aquí la verdad que hemos aprovechado bien la ropa de abrigo que compramos en Santiago, y es que a pesar de que no sabemos a qué temperatura estábamos, lo que es seguro es que hacia muchísimo tiempo que no estábamos a estas temperatura. Aún así la ropa comprada ha cumplido bien con su función y apenas hemos pasado frío. Todavía nos quedan algunos sitios en los que probablemente las vamos a necesitar también pero seguramente lo más frío ha sido esto.

Y tras la genial excursión, lamentablemente hemos vuelto a experimentar problemas logísticos. Teníamos previsto ir a La Paz en un bus nocturno, pero un bloqueo de la carretera por protestas contra el gobierno en un punto intermedio de nuestro camino hizo que nos cancelaran el autobús. Por lo que nos contaron estos bloqueos no son algo nuevo, y algunos han llegado a durar una semana (hasta que las negociaciones con el gobierno llegan a un acuerdo). Así que entre que el siguiente bus a La Paz no salía hasta el día siguiente por la noche, el pueblo de Uyuni no vale nada, y la incertidumbre sobre la duracion del bloqueo, hemos decidido modificar la ruta, ir hacia Sucre, a unos 300km al este de Uyuni, y por una ruta no afectada por los bloqueos, estaremos un día por la ciudad, que parece bastante chula, y desde allí cogeremos un avión a La Paz para continuar con nuestro viaje planificado.