Nuestra última parada playera por la Costa del mar Egeo ha sido en Kaş, un pequeño pueblo de la región de Antalya, en el que hemos estado 7 días.

Llegamos con unas previsiones de lluvia para toda la semana, pero afortunadamente la cosa no ha sido para tanto. Al final sólo ha llovido un par de días, y el resto hemos tenido una mezcla de sol y nubes, e incluso algún día de solazo. Además, por esta región se nota que las temperaturas son un pelín más altas que en los sitios anteriores.

El trayecto desde el aeropuerto de Antalya fue algo largo y nos sirvió para descubrir lo que es conducir por Turquía 🫣...la verdad que los turcos conducen como locos!! En Çeşme también habíamos alquilado coche, pero allí las distancias eran muy cortas, todo estaba bastante a mano y apenas había tráfico.

Por el mundo hemos visto cosas mucho peores, pero no conducíamos nosotros je je ...

Si tuviéramos que definir a los turcos al volante con una sola palabra, sería "impacientes". Es imposible relajarse conduciendo por sus carreteras, incluso cuando hay poco tráfico. Van rapidísimo, adelantan por cualquier hueco que vean posible (arcén y carril contrario incluidos) y, cuando no pueden hacerlo, se te pegan detrás sin dejar apenas distancia, te hacen luces o te pitan. Y da igual que sean coches, furgonetas o camiones enormes: todos hacen lo mismo, cada uno dentro de sus posibilidades...🤦

En Grecia y Bulgaria ya habíamos notado un poco esta tendencia, pero ni mucho menos tan exagerada. Imaginamos que todo lo malo se pega, je je je.

De todos modos, más allá del desgaste mental, no hemos tenido ningún problema. Además, las carreteras están en bastante buen estado y buena parte del trayecto discurre junto al mar, con unos paisajes muy bonitos.

Por el camino también hay bastantes zonas arqueológicas de distintas épocas. Nosotros aprovechamos para hacer una parada en Myra, donde visitamos unas tumbas licias del siglo IV a. C., excavadas directamente en lo alto de la montaña. Justo al lado hay también un teatro romano bastante grande, del siglo II d. C.

Una vez en Kaş, el plan ha sido parecido al de nuestras anteriores paradas: recorrer playitas y visitar algún pueblo chulo.

El problema de esta zona es que tiene muy pocas playas y, además, son bastante pequeñas. Pensábamos que en octubre eso no sería un inconveniente, especialmente después de la tranquilidad que habíamos encontrado en los destinos anteriores, pero aquí se nota que la región de Antalya atrae bastante más gente incluso en esta época, y mucho más turismo internacional.

Las calitas más cercanas al pueblo, sobre todo aquellas a las que se puede llegar andando, estaban bastante llenas. Y luego están las que se encuentran en medio de la carretera , donde para aparcar hay que dejar el coche en unos márgenes que han ensanchado expresamente para ello.

Alguna de estas calas sí conseguimos encontrarla bastante tranquila, pero con la más famosa de la zona, Kaputaş, no hubo suerte. Cuando llegamos, los márgenes de la carretera estaban completamente abarrotados y ni siquiera pudimos parar. Nos tuvimos que conformar con verla desde arriba, y tampoco es que nos quedáramos mucho con las ganas de ir porque estaba completamente llena...

Dejando de lado estas «cosillas», las playas en sí son muy bonitas, con aguas cristalinas y unos tonos azul clarito preciosos. Eso sí, aquí no hay arena, todas son de piedras bastante grandes, de esas con las que tardas un buen rato en encontrar una postura más o menos cómoda 😜

En cuanto a Kaş y sus alrededores, paisajísticamente la zona es preciosa. Es una región bastante montañosa, con el pueblo extendiéndose por una ladera que desciende hasta el mar, y varias islitas y salientes justo enfrente. Todo muy verde y muy chulo.

Nosotros teníamos el apartamento en una zona algo elevada, así que desde la terraza disfrutábamos de unas vistas estupendas.

El centro de Kaş también tiene mucho encanto, con calles empedradas llenas de buganvillas, restaurantes, bares y tiendas chulas, además de un paseo marítimo repleto de barcos. Todo con bastante ambiente, teniendo en cuenta la época del año que era.

Aquí hemos encontrado algún que otro restaurante que estaba bastante rico, y entre otras cosas hemos probado las "pide", que son una especie de pizzas turcas con forma de barca. De todos modos las mejores cenas han sido en la terraza de nuestro apartamento, ya que en el pueblo había un par de pescaderías con muy buena pinta y hemos aprovechado 😋

Aquí la fauna era más variada, además de los típicos gatos, por los alrededores del apartamento se veían unos cuantos jabalíes que merodeaban alrededor de los contenedores de basura en busca de comida .No parecían nada agresivos, y los vecinos del barrio convivían con ellos con total normalidad 🐗

La última tarde, antes de coger nuestro siguiente vuelo a la mañana siguiente, la dedicamos a pasear por Antalya, la quinta ciudad más grande de Turquía.

Tiene un centro histórico bastante bonito, con su paseo marítimo, la marina y algunos restos romanos como la Puerta de Adriano y la Torre Hıdırlık, además de un montón de callejuelas monas llenas de terracitas y tiendas chulas.

Y así cerramos nuestra visita por Kaş, y esta ruta playera por las costas de Grecia y Turquía. En general, Kaş y la región de Antalya nos han parecido preciosas para disfrutar de sus paisajes marítimos, pero no tanto para pasar el día en sus playas.

De las cuatro zonas en las que hemos estado, esta ha sido la que menos nos ha gustado. Nos alegramos de haberla conocido y de haber disfrutado de sus paisajes, pero no nos quedamos con ganas de repetir.