R
ound
T
he
W
orld
N
oelia
A
lbert
id="wows84_1" />
id="wows84_2" />
id="wows84_3" />
id="wows84_4" />
id="wows84_5" />
id="wows84_6" />
id="wows84_7" />
id="wows84_8" />
id="wows84_9" />
id="wows84_10" />
id="wows84_11" />
id="wows84_12" />
id="wows84_13" />
id="wows84_14" />
id="wows84_15" />
id="wows84_16" />
id="wows84_17" />
id="wows84_18" />
id="wows84_19" />
id="wows84_20" />
id="wows84_21" />
id="wows84_22" />
id="wows84_23" />
id="wows84_24" />
id="wows84_25" />
id="wows84_26" />
id="wows84_27" />
id="wows84_28" />
id="wows84_29" />
id="wows84_30" />Después de unos meses (casi 6) en casita, ya volvemos a estar en marcha!!
Está vez cambiamos completamente de región y continente, y vamos a hacer una ruta por varios países de Latinoamérica.
El primer país que visitamos es Colombia, y la primera parada ha sido Bogotá, su capital, en la que hemos estado 11 días.
La verdad que nos ha sorprendido para bien, en parte porque no teníamos nada claro qué nos íbamos a encontrar, sobre todo por la fama que arrastra la ciudad y el país de elevada delincuencia y narcotráfico. Pero lo que nos hemos encontrado es una ciudad muy normal, sin ninguna sensación de peligro y mucha gente andando por la calle tan feliz y contenta.
La ciudad no es especialmente bonita en general, pero sí tiene unas cuantas zonas bastante agradables de pasear, y unos pocos puntos de interes que merece la pena conocer.
Sí es cierto también que hay mucho contraste entre zonas. A medida que te vas moviendo hacia el norte y hacia el este, se nota mucho que la ciudad va ganando en modernidad, con edificios, aceras, tiendas y restaurantes mucho más cuidados.
Nosotros estábamos alojados en el barrio de Chapinero, que está justo en el limite donde empieza la zona más arreglada. Se notaba una enorme diferencia cuando salíamos de casa y andábamos hacia el norte o hacia el sur, así que tras unas pocas incursiones hacia el sur los primeros días, el resto ya solo hemos ido dirección norte je je. ☺️
Por esta zona norte, hemos estado por la zona rosa (o zona T), Chicó y el parque de la 93, con centros comerciales a la última moda, restaurantes chulos, parques cuidados y aceras perfectamente transitables. Pero nuestra zona favorita ha sido la zona G, llena de restaurantes la mayoría muy chulos y con muy buena pinta. Nosotros los tres a los que fuimos (Mesa Franca, Salvo Patria y Salón Tropical) nos han encantado todos. Nos ha sorprendido mucho a todos los niveles, la calidad de la cocina, la presentación, la decoración y el servicio. Las frases "con gusto" y "a la orden" son las más escuchadas últimamente... Je je je
Más al norte, bastante más lejos, también fuimos el domingo a Usaquén, una zona residencial con casoplones espectaculares, y en el que los domingos ponen un mercadillo de comidas y productos locales que no está mal, aunque ninguna maravilla, pero al menos dimos una vuelta por el barrio que está bastante bien.
Otros días también hemos hecho algunas escapadas a otras zonas de la ciudad.
Un día fuimos por el barrio de la Candelaria, que es el centro histórico, con la catedral, el museo Botero, y otros edificios históricos.
Y otros dos días fuimos por las montañas de alrededor de la ciudad, a las que se puede llegar andando ya que están pegadas a la ciudad. Un día visitamos Montserrate, con su basílica en lo más alto de la montaña (más de 3.000m), con réplica de la Moreneta incluida. La basílica no es especialmente bonita, pero lo que sí es espectacular son las vistas de todo Bogotá. Desde ahí se puede ver la diferencia que hay entre la zona norte y sur de la ciudad. La norte mejor urbanizada y cuidada, con edificios altos y la zona más al sur, mucho peor urbanizada y con casas de baja calidad que se encaraman a las lomas de las montañas, y a la que supuestamente es mejor no acercarse.
El otro día fuimos a la Quebrada de la Vieja, que es un sendero que va subiendo una montaña por pleno bosque. Parece mentira que pueda haber un sitio tan natural al que se podía llegar andando desde nuestro alojamiento. Nosotros sólo llegamos hasta el punto intermedio que está a unos 2.850m, pero el camino seguía hasta más de 3.000m.
Y es que la ciudad de Bogotá está a unos 2.650m, y eso lo hemos notado mucho, en el llamado mal de altura, principalmente cuando andábamos rápido, o subíamos escaleras o pendientes, que enseguida notábamos que nos faltaba el aire.
Este hecho también afecta al clima, que es típico de sitios de montaña. Por las mañanas normalmente hace solazo y temperatura agradable, y a lo largo del día van empezando a llegar más y más nubes hasta que cae un chaparrón. Además la temperatura está todo el año alrededor de los 20°C de máxima, lo cual es muy poco para nuestro gusto (y nuestro equipaje) 🤭
Y hasta aquí nuestra andadura por Bogotá. Ahora cambiamos unos días la ciudad para ir a ver zonas más rurales del país. Seguiremos contando.