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id="wows89_17" />Ya hemos llegado al Caribe y al calorcito de verdad!
Hemos estado 3 días en la ciudad de Santa Marta, que es la puerta de entrada al parque Tayrona, nuestro siguiente destino.
Santa Marta es una ciudad playera, destino de vacaciones de muchos colombianos, y que actualmente está en pleno desarrollo urbanístico. Hay muchas construcciones en curso de edificios altos y modernos, tanto en el centro como en algunas playas de los alrededores, pero en general la ciudad no es gran cosa y un poco caótica.
Tiene unas pocas calles alrededor de la catedral con algunas casitas de colores que son más o menos chulas, con algunos restaurantes y bares que no están mal (unos más que otros), y luego también es agradable pasear por el malecón de Bastidas (paseo marítimo).
Las playas de la ciudad son bastante normalitas, y sorprendentemente no están excesivamente llenas.
Un día fuimos al vecino pueblo de Taganga, que tiene una playa un poco mejor, más pequeña, menos urbana y rodeada de montañitas. La playa del pueblo sí estaba bastante llena, y el ambiente era bastante casposillo. Montón de músicas a tope de los distintos bares y restaurantes que había, y toda la gente apelotonadas en sillas de plástico pegadas las unas a las otras. Es curioso que aquí en lugar de tumbonas, la gente está en la playa en las típicas sillas blancas de plástico (no reclinables). Pero parecía que todos estaban encantados... 😜 Afortunadamente al final de la playa había una especie de camino de ronda con muy buenas vistas de la bahía y que llevaba a algunas calitas un poco más vacías y tranquilas.
Al final encontramos una en la que se podía estar bastante a gusto, que aunque lejos de ser paradisíaca, estaba bastante bien, con agua temperatura perfecta (o sea, un poco fresquita) y muy transparente y tranquila, y ahí nos quedamos la mayor parte del tiempo.
En cuanto a gastronomía, sí que hemos comido bastante bien. Hay unos cuantos restaurantes de bastante nivel y hemos acertado en todos los que hemos ido, una cevichería con muchos años de tradición en la ciudad, un restaurante muy moderno de comida caribeña, y para Nochebuena uno de carnaza ...(Albert ha quedado entusiasmado con la carne colombiana). Todos muy buenos!! 😋😋
Todos estos días (y noches) nos ha estado acompañando un viento muy fuerte (según las apps de tiempo de unos 50km/h), que era bastante molesto. Curiosamente había ratos (no muchos) que era como si alguien apagara el ventilador, y estaba un rato sin soplar 🤷🏻, pero no eran muchos. De lo fuerte que era, incluso nos despertaba por las noches del ruido que hacía. Pero aparte de esto tampoco nos ha afectado en exceso porque por la ciudad con tanto edificio no se notaba tanto, y en las calitas de Taganga tampoco al estar rodeadas de montañas. Por lo que nos contaron, es un viento bastante habitual en esta época, tanto que incluso le han puesto un nombre bastante original, la "brisa loca" 💨💨🤪
El cielo eso sí, ha estado completamente despejado todos los días con un sol radiante🌞
Por las tardes hemos podido disfrutar de unos atardeceres muy chulos. El cielo se ponía de unos colores anaranjados por el mar preciosos.
Ahora ya nos vamos a explorar el parque Tayrona y sus alrededores.