Las últimas dos semanas las hemos pasado en la isla de Aruba, una isla caribeña de las Antillas holandesas, perteneciente al reino de Holanda, y situada a escasos kilómetros de la costa venezolana. A pesar de pertenecer al reino de Holanda, no forma parte de la UE, no usan el euro y los europeos (holandeses incluídos) tenemos que pasar controles de inmigración como en cualquier otro país.

La isla poco tiene en común con las mini islas del archipiélago de San Blas, donde estuvimos justo antes. Aruba, a pesar de tener sólo 30km de largo, es mucho más grande y cuenta con infraestructuras bastante buenas. Buenas carreteras, transportes, hoteles de lujo... Eso obviamente implica que haya mucha más gente.

El turismo de la isla está muy enfocado a los estadounidenses, que son mayoría en la isla. También hay unos cuantos holandeses, y sorprendentemente bastantes argentinos, a pesar de lo lejos que queda, y que no hay vuelos directos a Buenos Aires (justo nuestro siguiente destino).

A pesar de estar todo enfocado a americanos, nos ha sorprendido que todo el mundo en la isla habla perfectamente español, y es que el idioma local, que se llama papiamento, es una mezcla de español y holandés.

Lo mejor de la isla claramente son sus impresionantes playas, concentradas en la costa oeste. Playas larguísimas y muy anchas de arena blanca y fina, con aguas de un color turquesa súper intenso y muy limpias y transparentes.

A pesar de que hay mucha gente, como suele pasar en muchos otros sitios de playa por el mundo, todos se apelotonan donde hay sombrillas y tumbonas. Eso sumado a lo grandes que son las playas, permite que haya muchos trozos de playa prácticamente vacíos, y ahí es donde aprovechamos a estar nosotros ☺️

Nosotros hemos ido alternando los días básicamente entre 3 playas, Eagle beach, Divi beach y Arashi beach, siendo está última la que más nos ha gustado. Tiene muy poca urbanización detrás, y la poca que hay son villas bastante espectaculares (quién pillara una!! 😅). Además se puede hacer snorkel ya que hay bastantes peces, cosa que aprovechan también mucho los pelicanos para ponerse las botas. Había siempre unos cuantos sobrevolando las playas, y tirándose cada dos por tres de cabeza (o de pico) al agua en plan Kamikaze para pescar algo. Algunas veces se tiraban a pocos metros de los que estábamos bañándonos en el mar, cosa que al principio daba un poco de cosilla, pero enseguida nos hemos acostumbrado, y la verdad que no hemos presenciado ningún incidente entre humanos y pelicanos 😅

Las otras dos playas (Eagle y Divi) tienen algunos hoteles detrás pero están algo alejados y en general son edificios bastante bajitos.

La otra playa destacada de Aruba, que es la más famosa y concurrida, es Palm beach, parecida a Eagle pero rodeada de unos mastodontes de belleza cuestionable, son todos los hoteles de las principales cadenas internacionales (Marriott, Hilton, Riu...) con sus casinos incluidos. A nosotros la zona nos ha echado bastante para atrás, y al final la hemos descartado y sólo la hemos visto de pasada cuando íbamos de camino a Arashi. Demasiado cartón piedra y sensación de parque temático.

Adicionalmente la isla tiene como punto de interés la ciudad de Oranjestad, la capital del país, que a diferencia de muchas otras islas playeras, tiene cierto encanto, con edificios coloniales de colores, y bastante bien cuidada. Aquí, en el centro de la ciudad, es donde nosotros hemos estado alojados ya que está muy bien comunicada con las playas, y tiene todo lo necesario.

También nos ha sorprendido la cantidad de tiendas de marcas internacionales que hay por el centro, desde una tienda enorme y modernísima de Zara, a las principales marcas de lujo (Louis Vuitton, Gucci, Prada...).

Los edificios de la ciudad son todos muy bajitos. De hecho, los "edificios" más altos y que definen más el skyline son los mega cruceros que hay atracados en el puerto. Cada día había entre 1 y 3, siempre diferentes, descargando un montón de gente.

Por lo que no recordaremos a esta isla seguro, será por su gastronomía. Los restaurantes en general son bastante caros (como todo aquí), y encima bastante mediocres. Y eso que fuimos a algunos de pescado, que supuestamente tenían buena fama, pero que nos dejaron bastante decepcionados... Eso sí, los sitios muy monos y algunos con vistas al mar muy chulas que compensaban en parte la comida 😝. Así que la mayor parte de días hemos comido en casa, pero tan a gusto, ya que curiosamente el súper estaba fenomenal y vendían unos pescados riquísimos. A destacar el grouper (parecido al mero), que vendían fileteado con distintas salsas todas riquísimas, y que se deshacía en la boca... Buenísimo!! 😋

Lo que también nos ha encantado han sido los atardeceres en la isla. Cada tarde veíamos ponerse el sol y el cielo se tenía de unos colores impresionantes con el mar de fondo.. muy chulo!! 🌞

En cambio, lo que no nos ha gustado ha sido el fuerte viento que sopla constantemente en toda la isla, sobretodo porque muy a menudo vienen ráfagas un poco más fuertes que levantan arena y te dejan como una croqueta. Afortunadamente hemos podido encontrar sitios un poco más resguardados en los que ese efecto se notaba un poco menos, pero evitarlo al 100% ha sido casi misión imposible, a excepción de los días en los que ha soplado un poquito menos. Afortunadamente, en el lado donde están las playas chulas, el viento va siempre desde la costa hacia el mar, por lo que el mar está bastante tranquilo.

En general nos ha parecido una de las islas tropicales más completas, con playas muy top 🔝, y con unos servicios e infraestructuras nada habituales en este tipo de sitios. Tal y como reza el lema de la isla, "one happy island" (que luce en todas las matrículas de los coches),  hemos podido pasar unos días muy happy por aquí, y disfrutar mucho de sus impresionantes playas.

Y con Aruba dejamos por una larga temporada las playas paradisíacas de aguas turquesas, y cambiamos a paisajes bastante diferentes. Alguna playa caerá pero nada que ver con las que hemos visto por San Blas y Aruba... 🤷🏻